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Contexto

  • Antes del inicio de la pandemia, las brechas en el sistema de Salud peruano eran mayores que en el resto de la región:
    • Asignación de gasto insuficiente: Solo el 5% del PBI se destina al sector salud (cuando el promedio regional es de 7%) y se destina al desarrollo en infraestructura de menos de la mitad de las regiones.
    • El recurso humano es escaso y centralizado: 1.3 doctores por cada mil habitantes, en comparación con Brasil (2.2.) o Argentina (4), de los cuales el 70% se concentran en Lima, Cusco y La Libertad.
    • Infraestructura hospitalaria insuficiente: 1.6 camas hospitalarias por cada mil habitantes, en comparación con Brasil (2.2) o Argentina (5), de las cuales el 53% se concentra en Lima, Junín, La Libertad y Piura.
    • En cuanto al gasto de las familias, si bien se redujo respecto al 2019 en 12% (de S/ 1291 a S/ 1136), las familias de menores ingresos gastaron 37% más en recibir atención médica (S/ 311 en 2019 a S/ 426 en 2020).
  • La emergencia sanitaria impulsó al gobierno a tomar medidas para ampliar los servicios, como la multiplicación de camas UCI, camas hospitalarias y la implementación de plantas de oxígeno en las regiones.
  • Pero estos servicios se centraron en atender la emergencia sanitaria. Tanto la infraestructura como el personal de salud se enfocaron en la atención covid-19 y los pacientes, por temor y debido a las restricciones de movilización, redujeron su demanda de servicios.

Efectos de la pandemia en las enfermedades crónicas

  • La atención de casos no covid-19 se redujo en un 70% el primer semestre de la pandemia.
  • Producto de la interrupción de servicios de salud para pacientes no covid-19, hubo un total de 11 mil muertes en exceso en el primer año de la pandemia.
  • El mayor riesgo de muerte lo asumieron pacientes con enfermedades que requieren tratamientos costosos (como Enfermedades raras y huérfanas – ERH) o que presentan discapacidades. Mientras que el mayor impacto económico lo asumieron los pacientes con cáncer.
    • 74 mil pacientes oncológicos dejaron de ser atendidos en el primer semestre de la pandemia, lo cual reduce sus probabilidades de supervivencia y agrava su enfermedad.
    • 200 mil casos de pacientes con ERH dejaron de ser atendidos en el mismo plazo. 41% dejaron su medicación y el 75% son niños.

Efectos en el sistema sanitario

Se prevé que se incrementará el costo de tratamiento de pacientes crónicos en el mediano plazo, puesto que es más caro tratar enfermedades avanzadas.

Pueden encontrar más detalle al respecto en:

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